viernes, 22 de noviembre de 2013

Estela de madrugada de Ricardo Halac

En busca de un destino correcto.
por Diego Sánchez y Solís
@DiegoSyS 


 El Centro Cultural San Martín presenta la obra Estela de madrugada de Ricardo Halac. Una puesta estrenada en 1965 con un texto que aún sigue vigente.
  En esta nueva versión su director Lizardo Laphitz, le impone buen ritmo, y es la actriz Brenda  Bonotto quien interpreta a Estela. Una señorita que vive con su familia en los suburbios de Buenos Aires junto a una fábrica de aceite dónde trabaja su padre Bernardo. Ella tiene a su madre Carmen, un hermano, Pablo, y a Alfredo, el novio; todo un destino determinado. Sin embargo un día decide salir de la monotonía que le promete esa pareja y el lugar, quiere cambiar su vida, en busca de un horizonte en el cual cumpla sus sueños. Conoce a Jorge, un muchacho que en principio se enamora pero todo finaliza en una nueva frustración.
    La historia plantea la situación social y económica del país a mediados del 60, sus criaturas luchan por encontrar su rumbo, sorprende su actualidad.
Buen trabajo de todo en el elenco dónde se destacan Alejandro Fain quien  encarna al padre de la familia, Bernardo. Una persona que aunque sufra sus inconvenientes laborales, siempre esta atento a mantener su familia en armonía.  Y Emiliano Delucchi, con sus movimientos logra con exactitud ser el novio pusilánime de Estela.
  El espectáculo consigue que el público se vea reflejado con los personajes. Y salga del teatro con sensación de disfrute.
               
                   

jueves, 14 de noviembre de 2013

El gran deschave de Sergio De Cecco y Armando Chulak

Un día de revelaciones.
 por Diego Sánchez y Solís
@DiegoSyS

    Luego de la recordada versión de El gran deschave de Sergio De Cecco y Armando Chulak de 1975, con dirección de Carlos Gandolfo y las participaciones de Federico Luppi y Haydée Padilla; el teatro nacional Cervantes, en su temporada 2013, repuso con gran éxito este clásico de la dramaturgia argentina.
    En esta oportunidad los personajes de Susana y Jorge los encarnan, con notables actuaciones, Muriel Santa Ana y Guillermo Arengo. Ellos representan un matrimonio de clase media lleno de perjuicios, que les importa más la noticia de un accidente automovilístico que la de una realidad social y política. Un día se  descompone el televisor del hogar y el factor de quedarse sin ver la telenovela diaria y con sentimiento de angustia, desencadena un diálogo intenso acerca de reproches y amores que revela todas sus frustraciones. Pero ellos resisten porque saben que los une un vínculo que les impide separarse.
     El texto fue escrito en la década del 70 y en esa época la televisión era como hoy podría ser el celular.    
    El elenco lo completa Graciela Pal quien interpreta a la nona que siempre trata de conversar lo ocurrido en la verdulería. Ivan Moschner es un hombre que convive con su problema de ciática. Y Marcelo Bucossi en la piel de un tipo que se hace pasar por un señor de buenos modales y no es más que un estafador.
     Todos los trabajos están logrados con claridad.
Luciano Suardi es el encargado de esta nueva puesta, incorpora un grupo de músicos en vivo y le da un ritmo acertado. Utiliza recursos correctos para que sea una obra actualizada.
   Es un gusto volver a disfrutar del espectáculo El gran deschave en Buenos Aires. Seguro que les va a encantar.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Réquiem. Anna Ajmátova

En lugar de prefacio.


Anna Ajmátova por Nathan Altman.

    En los terribles años de Yezhov pasé 17 meses en las colas de las cárceles de Leningrado. En una ocasión, alguien, de alguna manera, me reconoció. Entonces, una mujer de labios azules que estaba tras de mí, quien, por supuesto, nunca había oído mi nombre, despertó del aturdimiento en que estábamos y me preguntó al oído (allí todas hablábamos en voz muy baja):



-Y esto, ¿puede describirlo?

Y yo dije:

-Puedo.

    Entonces algo parecido a una sonrisa asomó por lo que antes había sido su rostro.


Dibujo de Amedeo Modigliani.
1 de abril de 1957
Leningrado

Anna Ajmátova

     La mítica poeta rusa Anna Ajmátova (1889-1966) escribió Réquiem entre los años 1935 y 1940, luego de la muerte de toda su familia bajo el régimen de Stalin.  



lunes, 28 de octubre de 2013

Paisaje lacustre con Pocahontas. Arno Schmidt

Günter Grass: "...Así, se vuelve una aventura alabarlo a usted, estimado Arno Schmidt..."







"¿Leíste a Arno Schmidt? Es un alemán que se nos parece un poco, es decir que es terriblemente intelectual y al mismo tiempo está más vivo que un gato de azotea"

                                                                                                                                                   Julio Cortázar

(Carta a Francisco Porrúa. París, 5 de enero de 1964) 



            
                                                                                       
Fragmento.

Ratatán ratatán ratatán. / Hubo un rato durante el que las muchachas tuvieron círculos negros en lugar de ojos, caras de lechuzas mundanas con una grieta transversal de color rojo fuego: Ratatán. / Sauces en el valle del Kyll. Del otro lado un perro negro hacía oscilar sus brazos de lana amenazando sin cesar a un buey. Desde todos lados, pensamientos: con llamas como rostros; en sobretodos negros bajo los cuales caminaban piernas largas y blancas; pensamientos como reposeras vacías puestas al sol: ratatán. / Rostro y pelo circundados de humo: esta vez corría de una pícara naricita rubia, 2 rizadas fuentes, de medio metro de largo, hacia abajo, hasta un manual de química (pero empequeñecida por el sueño y sin gusto, por lo tanto ningún pensamiento de túnel). / Ratatán: sobre un mantelito de cielo bordado multicolor, rústico, azulado por el viento, un plato invisible con orla dorada. El eterno niño de al lado fue el primero en ver el edificio iluminado de blanco en Colonia: "¡Maaa, mida eto!"

"Boletos por favor" (y también quiso ver mi cédula de refugiado, por si realmente merecía la última reducción de la tarifa). El Sarre se había adornado con un largo baldaquín de niebla; niños se bañaban a los gritos en los diques; en frente de Serrig ("¡Aduana: media hora de parada!") amenazaba una Suiza Sajona. / Treveris: hombres corrían al lado de valijas galopantes; burbujas de ojos espiaban a través de todas las ventanillas: subió a mi compartimento una monja con sus muchachas excursionistas de algún week-end santo, figuras con oblicuas y cerosas miradas de Jesús, revoltijo de cruces temblequeantes, el cordón blanco Suwa (con varios nudos: ¿será una especie de jerarquía?). / La Biblia: para mí, un libro desordenado con 50.000 variantes de texto. Lo suficientemente viejo y cocoliche, lírica amorosa, anécdotas, aquel anacoreta que encontró una surgiente caliente en el desierto, recetas políticas; y por supuesto, eternamente extraño por influencia de la hábil e inescrupulosa propaganda, y sobre todo por la malvada obligación externa, compelle intrare. El ?Señor' sin cuya voluntad ningún gorrión cae del techo y 10 millones no pueden morir en cámaras de gas en los campos de concentración: ¡qué tipo tan extraño -si hoy en día existiese! / Pero este valle del Kyll era hermoso y solitario. En Gerolstein, ciudad de festivales sigfridenses, héroes colgaban de una mano de sus lanzas, también un guarda dormía apoyado en su cartel, encorvado, y apenas podía leerse.... lste.... / "Elle est": "Elle est": martillaban allá los pistones de la locomotora. / Cuadrados mágicos (en los que la suma de todos sus lados y diagonales dan el mismo resultado, ¡ya lo sabemos!): ¿pero existen también 'cubos mágicos'? (Interesante; investigar a fondo más tarde). -El folleto de Cooperstown: la cuna del beisball y de James Fenimore Cooper (¿Por qué en ese orden? Y sólo se menciona Deerslayer y Pioneers. Se aniquila con el silencio el tercero de la serie, Home as found, donde describe a los yankees tan crudamente que aun hoy no perdió vigencia, y que también transcurre en todo su esplendor a orillas del Otsego: ¡animales, lo que les diría si se levantara de su tumba!). / La Renania mojigata: hasta el viento se apresura un poco más cuando pasa por Colonia.
Pero el transbordo fue perfecto: adolescentes obesos marchando por los andenes ataviados con guardapolvos color mestizo; el beso meticuloso de una pareja maquillada; en el compartimento contiguo, él le contaba una nouvelle: "¡Ay Fritz, no aquí! -¡Ay Fritz, no! -¡Ay Fritz! -¡Ay!" / La región del Ruhr: hombres incandescentes bailaban seguros dentro de chispeantes lazos de alambre; dormir durante un viaje en tren es un don divino (¡por lo tanto, no me ha sido concedido!). Ella iba hasta Münster, y otra vez le colgaban trenzas de humo de sus ollares, bajando por la blusa entreabierta, hacia la oscura falda, desde la cabeza hasta el halda (ahora Heinrich von dem Türlîn, Diu Crône; tan bueno como desconocido, y para mí de igual calidad que los tan apreciados clásicos alemanes de la Alta Edad Media, por momentos espléndidamente realistas, obscenos y grandiosos). / Un cartel pasó como una flecha ('Ibbenbüren'): aparecieron tanques lanzallamas entre muros color rojo seda, y yo en medio de todo eso como un patrullador avanzado de artillería: batalla en la selva de Teutoburgo, 1945 d. C. Arriba, en forma de cirros, la luz fluía de aquí para allá. / Clarividencia, sueños premonitorios, second sight y la errónea interpretación de éstos fenómenos incuestionables: el error fundamental siempre consiste en considerar al tiempo como una línea recta de números en la que no puede tener lugar otra cosa que no sea una sucesión. 'En realidad' habría que representarlo por medio de una superficie en la que todo existe 'simultáneamente'; porque el futuro 'ya' está desde hace rato (el pasado 'todavía' está) y en los estados excepcionales antes mencionados (¡que, no obstante, son 'naturales'!) precisamente ya se puede percibir. Si a partir de esto los intérpretes devotos empiezan a soñar en seguida con una 'acertada prueba de un alma inmortal', habría que señalarles que se limiten a la constatación de que el espacio y el tiempo están justamente construidos de manera mucho más complicada de lo que nuestros sentidos y cerebros simplificantes (biológicamente suficientes) pueden captar. / Muros cubiertos de una materia luminosa color marrón amarillento: el artista no tiene otra elección: existir en tanto que hombre o en tanto que obra; en el segundo caso es mejor olvidarse de la otra parte defectuosa: uno hectocotiliza uno tras otro fragmentos de libros y así lentamente se disuelve. / ¡Mejor ir hacia adelante con las valijas!: nebulosidades pasaron susurrando, algo sombrío color gris oscuro; sólo las estaciones de trenes conocían la luz. (Y el tragamonedas del cielo nocturno).

domingo, 22 de septiembre de 2013

Amartuarte recomienda: El Arte de la fuga de Bach. Parte II en el Teatro Argentino de La Plata.

Bajo la dirección de Leandro Valiente, el "Ensamble Bach 1080"vuelve a presentarse en La Plata.



     El próximo miércoles 25 de septiembre a las 20hs, la agrupación "Ensamble BACH 1080" ejecutará la segunda y última parte de "El Arte de la Fuga" de J. S. Bach. Será en la Sala Piazzolla, ubicada en el primer subsuelo del Teatro Argentino de La Plata, como parte del ciclo de Música de Cámara.
    El Ensamble Bach 1080, creado y dirigido por Leandro Valiente, está integrado por Tomás Barrionuevo Sarena (concertino), Ricardo Chiani, Natalia Dmytrenko, Mabel Serrano, Franco Favero, Andrés Splendido y Guillermo Báez (violines), Diana Gasparini, Luis Santucci y Natalia Berriel (violas), Celia Dabul y Claudia Macarni (violoncellos), Gabriel Yoma (contrabajo), Alicia Coratolo (oboe), Tamara Rozas (corno inglés) y Lucas Veiga (fagot).
     Más info:

sábado, 21 de septiembre de 2013

El llano en llamas de Juan Rulfo

Uno ha creído a veces...que nada habría después.

Fragmento: Cuento Nos han dado la tierra de El llano en llamas de Juan Rulfo
Foto: Patricia Bottero


Cañón de Talampaya

    Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros.
    Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar  nada al otro lado, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. Pero sí, hay algo. Hay un pueblo. 
     Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza.
     Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca.
   Hemos venido caminando desde el amanecer. Ahorita son algo así como las cuatro de la tarde. Alguien se asoma al cielo, estira los ojos hacia donde está colgado el sol y dice:
-Son como las cuatro de la tarde


domingo, 15 de septiembre de 2013

Mural de Carlos Páez Vilaró en el Hospital de Niños de Anillaco- La Rioja- Argentina

Se expone en el hall central del Hospital de la ciudad riojana.
  

 Bajo el lema "Color para el dolor"...

 el artista uruguayo pintó murales
en el Hospital de San Fernando en Chile,

en el Hospital de Georgetown en Estados Unidos,

y en el Hospital de Niños de Anillaco, 
               La Rioja, Argentina.

Dedicado " A los niños de Anillaco",
está fechado 24 de febrero de 1990