miércoles, 18 de mayo de 2011

La visita de los quijotes del Teatro Nacional Cervantes. Buenos Aires- Argentina

Una visita diferente.
por Diego Sánchez y Solís
para amartuarte

Av. Córdoba 1155.Cdad. de  Buenos Aires.
      Cada miércoles por la tarde el Teatro Nacional Cervantes nos propone un interesante espectáculo, La visita de los quijotes. Consiste en un recorrido por las instalaciones del teatro de una manera distinta. Conociendo el vestíbulo, los pasillos, los palcos y las distintas salas. Incluyendo los mobiliarios que dan todo su brillo. Las lámparas, tapices, cerámicas, herrajes y grabados donados por artesanos españoles traídos por orden del Rey Alfonso XIII. Además visitamos los talleres de indumentaria, camarines y el patio de actores. Toda su hermosa arquitectura.

Sala María Guerrero
       A diferencia de una tradicional visita guiada. Esta acompañada por una ficción. El guía principal Gabriel Fernández personifica a Alberto Ulises, descendiente de actores que trabajaron en el mismo coliseo en otras épocas, un apasionado del teatro Cervantes y toda su historia. Durante su relato es interrumpido con frecuencia por Agustina Villanueva y Gustavo Ferreira en los roles de los clowns Pétalo y Cacha, generando situaciones de humor y escenas de obras clásicas en todo el recorrido. En busca de conseguir una oportunidad de ingresar a trabajar en el teatro. Entre el público nos acompaña Cecilia Labourt representado una espectadora cuyo alto conocimiento aporta mas información. Aunque la trama tenga su guión, siempre están dispuestos a responder cualquier consulta.

      La dirección a cargo de Tony Lestingi, le da un buen ritmo y en todo momento logra dejarnos con intriga entre ficción y realidad. Una historia para conocer y recomendar.

      Es un orgullo que el Teatro Nacional Cervantes se encuentre en Buenos Aires.

lunes, 16 de mayo de 2011

Del maravilloso mundo de los animales: Los corderos de Daniel Veronese

Los corderos

Timbre4- Buenos Aires- Argentina
Histrión Teatro- Granada- España


Contemplo la casa desvencijada.
Entra el gallito ciego amordazado.
La niña es una mujer.
Veo la cicatriz.

Llega el amigo del gallito, el hombre de la mujer,
el vecino de la mujer, "la niña"de la mujer.
Soy testigo impotente junto a otros del abuso a "la niña"
Veinte años abierta la cicatriz.

El gallito es ahora el padre.
El revólver no mata corderos. 
Herido el gallito ve ciego y amordazado.  
Los observo desde la primera fila.

"La niña" recibe su paga. 
Veo en la mujer a la niña abusada.
Vindicación consumada.
Sangra la cicatriz.


Patricia Bottero

miércoles, 11 de mayo de 2011

"El grito sagrado" de Lito Vitale

La Patria en una canción.
Un homenaje que vuelve hacia los artistas convocados.
por Patricia Bottero

"Mi patria es un latido de guitarra, unos retratos y una vieja espada,
 la oración evidente del sauzal en los atardeceres".
Jactancia de quietud. Luna de enfrente (1925) Jorge Luis Borges
                                                                                                                                                                          
El Infiernillo a 3040 m s.n.m. , separa las Sierras del
Aconquija y las cumbres Calchaquíes, entre
Amaicha y Tafí del Valle,  Tucumán, Argentina.
         La patria es la tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Otra de sus acepciones menciona también que es el cielo o la gloria.  También es algo sagrado que  nos inspira veneración y respeto, es  el lugar que sirve de refugio contra el peligro. Un grito es una manifestación vehemente de un sentimiento general.
         "El Grito Sagrado", reúne estos conceptos, y es el título de un CD grabado en Argentina en el año 1999. Contiene versiones contemporáneas del Himno Nacional  Argentino y de otras  canciones patrias, interpretadas por reconocidos y talentosos músicos populares argentinos, bajo la dirección artística de Lito Vitale.
       Entre los temas del disco encontramos el Himno Nacional Argentino, una versión  interpretada por Sandra Mihanovich y Patricia Sosa y otra por Jairo,  La Marcha De San Lorenzo por Alejandro Lerner y María Elena Walsh , el Himno a Sarmiento por Sandra Mihanovish, Aurora  por Víctor Heredia, el Saludo a La Bandera Argentina por Fabiana Cantilo, el Himno al Libertador General De San Martin por Pedro Aznar y  Mi Bandera por Juan Carlos Baglieto. Completan el disco, bellísimas versiones instrumentales.
       Tuvimos la fortuna de volver a escuchar algunas de ellas en ocasión de los festejos del Bicentenario. Muchas muy logradas y otras no tanto. La música con arreglos de Lito Vitale transforman los himnos en pura poesía. Aquí, la Patria tiene voz, habla y grita su grito sagrado. La versión de Pedro Aznar con su Himno a San Martín es el recuerdo elegido para compartir, escúchenlo y sabrán el porqué. Ver video

Himno al General San Martín

Yerga el Ande su cumbre más alta,
dé la mar el metal de su voz
y entre cielos y nieves eternas
se alza el trono del Libertador

Suenen claras trompetas de gloria
y levanten un himno triunfal,
que la luz de la historia
agiganta la figura del Gran Capitán.

De las tierras del Plata a Mendoza,
de Santiago a la Lima gentil
fue sembrando en la ruta laureles
a su paso triunfal, San Martín.

San Martín, el señor de la guerra,
por secreto designio de Dios,
grande fue cuando el sol lo alumbraba
y más grande en la puesta del sol.

¡Padre augusto del pueblo argentino,
héroe magno de la libertad!
A tu sombra la patria se agranda
en virtud, en trabajo y en paz.

¡San Martín! ¡San Martín! Que tu nombre
honra y prez de los pueblos del sur
aseguren por siempre los rumbos
de la patria que alumbra tu luz.

(Música: Arturo Luzzatti - Letra: Segundo M. Argarañáz)



lunes, 9 de mayo de 2011

Sábato y Borges o Ernesto y Jorge Luis

El arte y los sueños
Un encuentro que dejó huellas
por Claudia Vai


      En diciembre de 1974, el periodista Orlando Barone reunió a los escritores Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato para hacerlos dialogar. Como resultado de esos encuentros Barone publicó un libro denominado: “ Jorge Luis Borges - Ernesto Sábato - DIÁLOGOS”

      En uno de esos diálogos hablan sobre el arte y los sueños, les transcribo un fragmento:

Borges: - Una persona que sueña es a la vez el teatro, el actor, el autor y el decorado (Sábato asiente con la cabeza)

Barone: - Pero ¿ por qué tantas veces los sueños son angustiosos ? ¿Más angustiosos que felices ?

Sábato: Porque no tienen salida. El arte y el sueño tienen un principio común, a mi juicio. Pero en el arte hay salida y en el sueño no. El artista se sumerge, en un primer momento, en el mundo de su inconsciencia, que es el de la noche y en eso se parece al sueño. Pero luego vuelve hacia fuera, es el momento de la expresión, depresión hacia fuera. Es entonces cuando el hombre se libera. En el sueño todo queda adentro.

Borges: - Veo que usted, Sábato, es un especialista en sueños.

Sábato: - Todos lo somos.

Borges (irónico): - Sin embargo conozco personas tan desdichadas que no han soñado nunca (se rién)

Sábato: - Es lo que creen. Todos soñamos, casi todo el tiempo. Se han hecho unos experimentos. Se hace dormir a un sujeto. Cuando empieza a soñar, y eso se sabe por el encefalógrafo, se lo despierta. Luego se lo hace dormir de nuevo y de nuevo se lo despierta cuando empiezan los sueños. Dicen que así se ha puesto al hombre al borde de la locura. Esto prueba que el sueño sirve para no volverse loco en la vida cotidiana. Yo pienso que con el arte pasa lo mismo. Que el arte es para la comunidad lo que el sueño es para el individuo. Tal vez sirva para salvar a la comunidad de la locura. Y esa sería la gran misión del arte.

Borges: - Recuerdo un sueño, hace unas noches. Había encontrado un libro inglés del siglo XVII y me decía que era muy lindo haber hallado esa edición, pero después pensé que si estaba soñando al otro día no iba a encontrarlo. Entonces me dije, voy a poner el libro en un lugar seguro, y lo puse en un cajón de la biblioteca. Así, iba a poder ubicarlo cuando me despertara.

Sábato (con leve ironía) - Un sueño borgiano !

sábado, 7 de mayo de 2011

Palacio Barolo de Mario Palanti. Buenos Aires-Argentina


La morada del Dante y su amada Beatrice en Buenos Aires.
El cielo no puede esperar.
por Patricia Bottero
     
Palacio Barolo. Av. de Mayo 1370.
       Visitar el Palacio Barolo nos propone un encuentro con la Divina Comedia transformada en construcción alegórica. Desde 1997, Monumento Histórico Nacional, este edificio alberga el misterio de  tres visionarios italianos: su arquitecto milanés, Mario Palanti, su dueño, Luigi Barolo, y el poeta florentino, Dante Alighieri, de quien toma inspiración. Todos ellos masones, sus símbolos están incluidos en este inmenso homenaje al Dante.Curiosamente, tiene su hermano gemelo, el Palacio Salvo, construído por el mismo arquitecto en Montevideo.

Hall principal en la planta baja (el
Infierno) vista hacia la Av. de Mayo.
       Todo estuvo finamente planificado, con un profundo amor al detalle, desde la elección de la altura 1300 de la Avenida Rivadavia, por ser el año en el que Alighieri escribió la Divina Comedia, hasta la fecha de inauguración que coincide con el 600 aniversario de la muerte del poeta. 
       El palacio y la Divina Comedia están divididos en tres partes: el Infierno, el Purgatorio y el Cielo.  La altura del edificio es de 100m como 100 son los cantos de la obra, cada uno de los reinos con 33 cantos más el canto introductorio. Las nueve bóvedas de acceso representan los nueve círculos de iniciación, es decir, las nueve jerarquías infernales. 
   
Vista desde la planta baja
hacia Hipólito Irigoyen.
       El recorrido comienza en la planta baja, el Infierno,(no nos guía Virgilio sino Tomás)donde observamos en el piso los símbolos del fuego y en las columnas las imágenes de cuatro cóndores y dos dragones.

Símbolo del fuego en la planta baja.
     
   Las arcadas del techo muestran inscripciones en Latín, buscamos la referida al arte que expresa: "Ars. homo aditus natura" (El arte es el hombre influyendo sobre la naturaleza)

       En el centro de la bóveda, ubicada sobre la estrella de 7 puntas, se encuentra en exposición una reproducción de la estatua de un cóndor, sobre ella el cuerpo del Dante elevándolo al paraíso. La idea inicial era trasladar los restos del poeta y así, funcione como mausoleo.
  
Yo Beatriz, soy quien te hace caminar;
vengo del sitio al que volver deseo;
amor me mueve, amor me lleva a hablarte.

Cuando vuelva a presencia de mi Dueño
le hablaré bien de ti frecuentemente.”
Entonces se calló y yo le repuse:

 “Oh dama de virtud por quien supera
tan sólo el hombre cuanto se contiene
con bajo el cielo de esfera más pequeña,

de tal modo me agrada lo que mandas,
que obedecer, si fuera ya, es ya tarde;
no tienes más que abrirme tu deseo.

Mas dime la razón que no te impide
descender aquí abajo y a este centro,
desde el lugar al que volver ansías.”

“ Lo que quieres saber tan por entero,
te diré brevemente ‑‑me repuso
por qué razón no temo haber bajado.

Temer se debe sólo a aquellas cosas
que pueden causar algún tipo de daño;
mas a las otras no, pues mal no hacen.

Dios con su gracia me ha hecho de tal modo
que la miseria vuestra no me toca,
ni llama de este incendio me consume.

Una dama gentil hay en el cielo
 que compadece a aquel a quien te envío,
mitigando allí arriba el duro juicio.

Simbología masónica en la letra A
y flor de liz en la punta de la aguja.

Canto II. El Infierno. La Divina Comedia.

      Como todo el grupo de visitantes, al parecer, a criterio del guía, éramos muy buenas personas, tomamos el ascensor directo  hacia el 9º piso donde damos inicio al recorrido por el Purgatorio. Descendemos en el piso 14 e iniciamos la parte alpínica compuesta por el ascenso de 6 pisos por una muy angosta escalera, no recomendable para claustrofóbicos. Casi sin percibirlo, felices pero con la respiración agitada, ingresamos al Cielo (no nos guía Beatriz sino que sigue siendo nuestro guía Tomás). Nos detenemos en el piso 20. Allí, se observa una de las más hermosas vistas a las Plazas Lorea, Mariano Moreno y del Congreso, el Congreso Nacional y la Avenida de Mayo hasta su transformación en la Av. Rivadavia.

Vista desde el 9ª piso,
inicio del Purgatorio
 
Pero allí va fluyendo el Eunoé:
condúcele hasta él, y como sueles,
reaviva su virtud amortecida.»

.....................................
De aquel agua santísima volví
transformado como una planta nueva
con un nuevo follaje renovada,
puro y dispuesto a alzarme a las estrellas.


Canto XXIII. Purgatorio. La Divina Comedia.
Vista panorámica desde el piso 20 del Palacio Barolo

       Desde allí resta el ascenso hacia el faro, que representa los nueve coros angelicales, el Cielo en plenitud, pequeño lugar al que ascendiendo por una escalera aún más estrecha, con su techo bajísimo llegamos para admirar este mítico símbolo de la Av. de Mayo, completamente rodeado de vidrio. Allí, sentados en pequeñísimos microalmohadones, escuchamos la última parte de la visita no apta para personas con vértigo, para ellos aún: El cielo puede esperar...


Faro en el Cielo
"En el cielo que más su luz recibe
estuve, y vi unas cosas que no puede
ni sabe repetir quien de allí baja;..."

Canto I .El Paraíso. La Divina Comedia

viernes, 6 de mayo de 2011

Sábato y Galeano o Ernesto y Eduardo.

Dos maestros nos invitan a reflexionar.
por Claudia Vai
para amartuarte

      El sábado 30 de abril, falleció el escritor, ensayista, físico y pintor argentino Ernesto Sábato.
     Durante el transcurso del programa televisivo “El Refugio de la Cultura” , que se emite semanalmente por Canal 7, el periodista Osvaldo Quiroga lo recordó a través de un recorrido por su obra literaria y su extensa trayectoria de vida. Deseo compartir con ustedes un texto que fue leído por el actor Juan Leyrado:       
       
 Máscaras – Ernesto Sábato

      Persona, quiere decir máscara y cada uno de nosotros tiene muchas.
    ¿Hay realmente una verdadera que pueda expresar la compleja, ambigua y contradictoria condición humana?.
     Siempre es terrible ver a un hombre que se cree absoluta y seguramente solo, pues hay en él algo trágico, quizás hasta sagrado y, a la vez, horrendo y vergonzoso.
      Siempre llevamos una máscara, que nunca es la misma, sino, cambia para cada uno de los lugares que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del héroe, la del hermano cariñoso.
      Pero ¿qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?.
      Acaso el carácter sagrado de ese instante se deba a que el hombre está, entonces, frente a la Divinidad o, por lo menos, ante su propia e implacable conciencia.
      ¡Cuántas lágrimas hay detrás de la máscara!
      ¡Cuánto más podría el hombre llegar al encuentro con el otro hombre, si nos acercáramos los unos a los otros como necesitados que somos, en lugar de figurarnos fuertes!.
      Si dejáramos de mostrarnos autosuficientes y nos atreviéramos a reconocer la gran necesidad del otro que tenemos para seguir viviendo, como muertos de sed que somos en verdad ¡cuánto mal podría ser evitado!

    Lo que Sábato nos propone en este texto parece ambicioso y sospecho que difícil de cumplir. Sin embargo, cada vez que lo releo compruebo que “Máscaras” encierra una gran dosis de Utopía, y es aquí dónde Eduardo Galeano se hace presente con su “Ventana sobre la utopía”:

- Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía, entonces?Para caminar, para eso sirve!.                                              
       Otra vez, dos maestros que comparten la exquisita sensibilidad por la selección y combinación de las palabras, nos ayudan a reflexionar. Creo que vale la pena intentarlo.

lunes, 2 de mayo de 2011

Jack va a remar de Philip Seymour Hoffman

Del amor. La infidelidad y otros demonios.
Comedia dramática sobre las relaciones humanas entre cuatro personajes invisibles de Nueva York.
por Patricia Bottero

        Una pareja acabada y otra que recién comienza.
     La primera, Lucy y Clyde, conforman una típica pareja no feliz convencida de que la solución para los avatares de la vida de los otros radica en "emparejarlos".  Pregonizan los discursos argumentativos, lugares comunes, propios de la infidelidad:"Si tuvieras una relación larga, entenderías". ¿Se perdonan realmente las infidelidades? ¿ Los matrimonios por más largos que sean, duran sólo lo que dura un malentendido? Ellos creen que eso es el amor.
      La segunda, Jack y Connie, solteros, tímidos y muy peculiares.  Ellos creen que el amor, puede ser algo diferente...
     Simple y profunda comedia dramática sobre las relaciones humanas en donde la amistad incondicional es también tema central.
     
    Basada en la obra de teatral de Bob Glaudini, quien realizó también el guión para la película, fue representada en el año 2008 en Buenos Aires, en el teatro Metropolitan, por Rafael Ferro (Jack), Lola Berthet (Connie), Luciano Castro (Clyde) y Agustina Lecouna (Lucy) bajo la dirección de Santiago Gobernori,
      Philip Seymour Hoffman/Jack,  en su primera y prometedora experiencia como director de cine, interpreta un personaje que le calza a la perfección, da clases de actuación y de cómo "conquistarse" y conquistar a una mujer diferente en la mediana edad de sus vidas.

Estela de madrugada de Ricardo Halac

En busca de un destino correcto. por Diego Sánchez y Solís @DiegoSyS   El Centro Cultural San Martín presenta la obra Estela de...