miércoles, 1 de junio de 2011

Last night de Massy Tagjedin

Otra sobre infidelidad... 
Nuevamente 4 neoyorquinos en la encrucijada.                           
por Patricia Bottero 
                                                                                       
      El trailer de la película adelanta: ¿Se puede ser feliz pero igual ser tentado? Los avances y el afiche se juegan por un sí, sólo es cuestión de estar una noche separados.  Ya lo reza el Padre Nuestro:" ... y no nos dejes caer en la tentación..." Siguiendo este lineamiento pareciera que los protagonistas no rezaron lo suficiente.
       Muy lejos quedó la mítica frase setentosa: "Amar es nunca tener que pedir perdón" que Ali McGraw le dijera de frente a Ryan O'Neall en Love Story. Acá la cuestión sería una parte no se dice, la otra se miente por celular, lo sabemos pero hacemos como que no pasó, esto último, bien de frente. De tan trillado no asombra a nadie. Convengamos que lo realmente original sería la fidelidad, no por imposición legal, moral o religiosa, sino porque ambos miembros de la pareja se aman tanto que no hay lugar para nadie más. Antiguo, idealista, para algunos inmaduro y utópico, pero tan lindo...
     Joanna y Michael conforman una pareja de casados como tantas otras. Ellos mantienen un pacto explícito de fidelidad conyugal y una confianza que renuevan ante las circunstancias que pretenden amenazarla. No queda claro que se amen ni que sean felices. Sí, que la comunicación fluye y que comparten cuestiones propias de la cotidianeidad, esas que aún ante una fuerte discusión, no pueden dejarse de lado. Sólo llevan 3 años de casados, no funciona el: "Si tuvieras una relación larga, entenderías" que proclaman Lucy y Clyde en Jack goes boating  de Philip Seymour Hoffman.                                                                                                                                            

         La compañera de trabajo de él es Laura. El ex-novio de ella es Alex. A pesar de las luchas internas que enfrentan los personajes aparecerá la infidelidad "física" por una lado y la "emocional" por el otro. Los 4 atraviesan esta encrucijada de manera diferente. Michael, el esposo, es el más culposo y negador. Alex, el ex-novio, el más herido. Ellas son las responsables de enunciar la sentencia que la cinta intentaría afirmar. Laura, la compañera de trabajo, el personaje que mejor tiene resultas sus contradicciones: "Lo seguiría amando pero igual me sentiría atraída hacia ti". Joanna, la esposa: "Lo amo a él y también te amo a ti"
       Las preguntas que inevitablemente aparecen en oposición a lo que sentencia el film son: ¿Se puede amar y ser infiel al mismo tiempo? ¿La infidelidad es sinónimo de desamor? ¿La infidelidad aparece somo síntoma de una pareja que ya no funciona?¿El perdón de la infidelidad se transforma, ante lo ya consumado, en muestra de "amor" cuando lo que queda es el amor devaluado? ¿La infidelidad es irremediable en los amores mediocres o en el ocaso del amor?
     Personajes que sufren y desean, sucumben a sus deseos y siguen sufriendo. ¿Aman realmente? ¿Si fueran felices este dolor innecesario sucedería?Buen debut en la dirección para Massy Tagjedin (guionista de Leo/2002  y The Jacket/2005), encargada también aquí del guión. Para verla y debatir. No apta para parejas "felices", que vivan en la dulce oscuridad de la vista gorda,  no vaya a ser cosa que sin darse cuenta se encuentren, precisamente, en la encrucijada.

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