martes, 30 de agosto de 2011

John Berger (Parte I): Las manos de un escritor.

Todas las historias son historias de manos.
Por Patricia Bottero

Foto: elpais.com
Las manos de su madre, las manos de Henry Moore, las manos del cuadro de Georges de La Tour, las manos dibujadas en sus libros, el guante que dejó caer en la tumba de Borges. Todas sus historias son historias de manos. Todas las manos son portadoras de historias. Aunque lo intentaran difícilmente podrían mentirnos. Esa indagación en el orden de la verdad es lo que nos acerca, en forma íntima, a este escritor. Sus textos admiten la confidencia. Son sus manos de escritor las que declaran la verdad como costumbre. Esa autenticidad, que tras provenir de la fidelidad de la ambigüedad de la experiencia, conmueve. ¿Quién no asocia las manos a algún recuerdo ancestral? Mi memoria evoca la nobleza de las manos de mi padre trabajando la madera, imagen redimensionada por la ausencia y la remembranza. Manos también condenadas a la verdad.

Foto: Patricia Bottero
¡Sí!:“Todas las historias son historias de manos, manos que agarran, que sopesan, que señalan, que unen, que amasan, que enhebran, que acarician, manos abandonadas en el sueño, manos que cortan, que comen, que limpian, que tocan música, que rascan, que asen, que pelan, que se aferran, que aprietan un gatillo, que se cruzan” (De A para X. Una historia en cartas, 2009)
Las manos de Henry Moore fotografiadas en “Cada vez que decimos adiós” (1991) despertaron en él, la piedad que el mismo artista  supiera volcar en su particular versión de La Pietá: “Las manos aparentemente de un viejo. Tal vez una mujer. Manos. Se podría pensar, que han cultivado la tierra, lavado, cocinado, planchado, consolado y vestido a un bebé”.

Job mocked by his wife
George de La Tour (1593-1652)
En la época en que Xavier no recibe correspondencia de Aída, en "De A para X. Una historia en cartas", otro preso le presta una reproducción de un cuadro de George de La Tour,  para que cuelgue en su celda. En el cuadro se observa a una mujer y a  un hombre. La mujer ilumina con la mano derecha y consuela con la mano izquierda al hombre. El cuadro, de un intenso impacto poético, se llama Job Mocked by his wife. Las manos de de La Tour se unieron a las de Berger. Esa noche Xavier, reposó.
      En Aquí nos vemos, John Berger, acompañado de su hija Katya, visita  la tumba de Borges, escena que remite fugazmente a la visita de Michael Berg junto a su hija, a la tumba de Hanna Schmitz en la novela El leedor  de Bernhard Schlink. En esta última, la visita es a la única mujer a quien había amado desde su juventud  y que el destino uniría a través del horror, la compasión, la mentira y otra vez, la verdad. 
Tumba de Borges en Ginebra.
      Aquí el motor es muy distinto. Frente al sepulcro del escritor, tantas veces citado por él, sus manos adquieren el candor del homenaje. Uno de sus guantes queda (¡¿accidentalmente?!) en la tumba de Ginebra, en uno de los relatos más sentidos dedicados a Borges.
¿Encontraron la tumba que buscaban?-preguntó el jardinero bosnio. 
Gracias a usted, contestó Katya.
¿Un familiar?
Sí, un familiar, respondió.
Aquí nos vemos. Cap.2. Ginebra.John Berger
      John Berger nació en Londres, tiene 85 años y vive desde hace décadas en los Alpes franceses. Trabajó en la Escuela de Arte con Henry Moore y escribió en el diario Tribune dirigido por George Orwell. Casi todas las expresiones artísticas se han visto iluminadas con su esencia. Entre los innumerables galardones y reconocimientos obtuvo el premio Booker en 1972, por su novela “G”. Sus obras literarias están colmadas de simbolismos. Nada en ellas queda librado al azar. Recorrerlas en lo intrínseco de su lirismo,  conlleva el grito ciego de la esperanza.

Diseño: Raúl Bongiorno.
En el mes de noviembre,  una adaptación teatral de su última novela, subirá a escena por primera vez en Buenos Aires. Una compañía teatral argentina que integro, es la responsable de llevarla a cabo. Mientras tanto, su prosa no deja de respirar.¿Cuántas vidas caben en una vida?
- "Aunque viviera mil vidas no podría inventarte"- responde De A para X.
-"Los misterios protegen lo sagrado"-comenta casual Cada vez que decimos adiós.
- "El número de vidas que entran en la vida de uno es incalculable"- responden en Aquí nos vemos, las manos de un escritor.

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Próximamente John Berger (Parte II): Fernando era Pessoa.

1 comentario:

Marta dijo...

¡¡Hermoso!!, me ha sacudido profundamente "Todas las historias son historias de manos". Cuanta sensibilidad encierran las palabras de Berger, ya quiero leer "De A para x...". Muy lindo todo tu compilado Patri, rico en contenidos, fotos,sinceramente felicitaciones y que se venga la parte II. Como síntesis noviembre, buenísimo!