sábado, 7 de mayo de 2011

Palacio Barolo de Mario Palanti. Buenos Aires-Argentina


La morada del Dante y su amada Beatrice en Buenos Aires.
El cielo no puede esperar.
por Patricia Bottero
     
Palacio Barolo. Av. de Mayo 1370.
       Visitar el Palacio Barolo nos propone un encuentro con la Divina Comedia transformada en construcción alegórica. Desde 1997, Monumento Histórico Nacional, este edificio alberga el misterio de  tres visionarios italianos: su arquitecto milanés, Mario Palanti, su dueño, Luigi Barolo, y el poeta florentino, Dante Alighieri, de quien toma inspiración. Todos ellos masones, sus símbolos están incluidos en este inmenso homenaje al Dante.Curiosamente, tiene su hermano gemelo, el Palacio Salvo, construído por el mismo arquitecto en Montevideo.

Hall principal en la planta baja (el
Infierno) vista hacia la Av. de Mayo.
       Todo estuvo finamente planificado, con un profundo amor al detalle, desde la elección de la altura 1300 de la Avenida Rivadavia, por ser el año en el que Alighieri escribió la Divina Comedia, hasta la fecha de inauguración que coincide con el 600 aniversario de la muerte del poeta. 
       El palacio y la Divina Comedia están divididos en tres partes: el Infierno, el Purgatorio y el Cielo.  La altura del edificio es de 100m como 100 son los cantos de la obra, cada uno de los reinos con 33 cantos más el canto introductorio. Las nueve bóvedas de acceso representan los nueve círculos de iniciación, es decir, las nueve jerarquías infernales. 
   
Vista desde la planta baja
hacia Hipólito Irigoyen.
       El recorrido comienza en la planta baja, el Infierno,(no nos guía Virgilio sino Tomás)donde observamos en el piso los símbolos del fuego y en las columnas las imágenes de cuatro cóndores y dos dragones.

Símbolo del fuego en la planta baja.
     
   Las arcadas del techo muestran inscripciones en Latín, buscamos la referida al arte que expresa: "Ars. homo aditus natura" (El arte es el hombre influyendo sobre la naturaleza)

       En el centro de la bóveda, ubicada sobre la estrella de 7 puntas, se encuentra en exposición una reproducción de la estatua de un cóndor, sobre ella el cuerpo del Dante elevándolo al paraíso. La idea inicial era trasladar los restos del poeta y así, funcione como mausoleo.
  
Yo Beatriz, soy quien te hace caminar;
vengo del sitio al que volver deseo;
amor me mueve, amor me lleva a hablarte.

Cuando vuelva a presencia de mi Dueño
le hablaré bien de ti frecuentemente.”
Entonces se calló y yo le repuse:

 “Oh dama de virtud por quien supera
tan sólo el hombre cuanto se contiene
con bajo el cielo de esfera más pequeña,

de tal modo me agrada lo que mandas,
que obedecer, si fuera ya, es ya tarde;
no tienes más que abrirme tu deseo.

Mas dime la razón que no te impide
descender aquí abajo y a este centro,
desde el lugar al que volver ansías.”

“ Lo que quieres saber tan por entero,
te diré brevemente ‑‑me repuso
por qué razón no temo haber bajado.

Temer se debe sólo a aquellas cosas
que pueden causar algún tipo de daño;
mas a las otras no, pues mal no hacen.

Dios con su gracia me ha hecho de tal modo
que la miseria vuestra no me toca,
ni llama de este incendio me consume.

Una dama gentil hay en el cielo
 que compadece a aquel a quien te envío,
mitigando allí arriba el duro juicio.

Simbología masónica en la letra A
y flor de liz en la punta de la aguja.

Canto II. El Infierno. La Divina Comedia.

      Como todo el grupo de visitantes, al parecer, a criterio del guía, éramos muy buenas personas, tomamos el ascensor directo  hacia el 9º piso donde damos inicio al recorrido por el Purgatorio. Descendemos en el piso 14 e iniciamos la parte alpínica compuesta por el ascenso de 6 pisos por una muy angosta escalera, no recomendable para claustrofóbicos. Casi sin percibirlo, felices pero con la respiración agitada, ingresamos al Cielo (no nos guía Beatriz sino que sigue siendo nuestro guía Tomás). Nos detenemos en el piso 20. Allí, se observa una de las más hermosas vistas a las Plazas Lorea, Mariano Moreno y del Congreso, el Congreso Nacional y la Avenida de Mayo hasta su transformación en la Av. Rivadavia.

Vista desde el 9ª piso,
inicio del Purgatorio
 
Pero allí va fluyendo el Eunoé:
condúcele hasta él, y como sueles,
reaviva su virtud amortecida.»

.....................................
De aquel agua santísima volví
transformado como una planta nueva
con un nuevo follaje renovada,
puro y dispuesto a alzarme a las estrellas.


Canto XXIII. Purgatorio. La Divina Comedia.
Vista panorámica desde el piso 20 del Palacio Barolo

       Desde allí resta el ascenso hacia el faro, que representa los nueve coros angelicales, el Cielo en plenitud, pequeño lugar al que ascendiendo por una escalera aún más estrecha, con su techo bajísimo llegamos para admirar este mítico símbolo de la Av. de Mayo, completamente rodeado de vidrio. Allí, sentados en pequeñísimos microalmohadones, escuchamos la última parte de la visita no apta para personas con vértigo, para ellos aún: El cielo puede esperar...


Faro en el Cielo
"En el cielo que más su luz recibe
estuve, y vi unas cosas que no puede
ni sabe repetir quien de allí baja;..."

Canto I .El Paraíso. La Divina Comedia

2 comentarios:

carlos dijo...

Agradezco su deferencia de mi tesis en su artículo web sobre el Barolo. Mi mail es carloshilger@ciudad.com. Estoy a su disposición. Sin mas saluda a usted CH

amartuarte dijo...

Gracias Carlos!
Leí su tesis: "Monumento al genio latino". Muy interesante!
Dejo el link para quienes quieran profundizar el tema de la mano de un experto.
http://www.temakel.com/artbarolo.htm